Comencemos
por la ciudad, situada en la Bahía de Almería, es una
ciudad eminentemente mediterránea, con una gran tradición
marinera y coronada por su Alcazaba de origen árabe. Este
monumento ha sido restaurado hace poco tiempo y posee
una gran belleza. A sus pies se extienden los típicos
barrios de la Chanca y Pescadería, junto al puerto pesquero.
El
puerto de Almería es uno de los rincones más típicos y
bellos de la ciudad, y se extiende desde el faro de San
Telmo, hasta el cargadero de mineral, actualmente en proyecto
de restauración. Este monumento ha sido objeto de un gran
debate por parte de los almerienses y por fin parece que
su restauración y conversión en zona de ocio y mirador
natural el mar es un hecho en un futuro próximo.
Otro
de sus rincones emblemáticos se encuentra en el Parque
Nicolás Salmerón, que discurre a lo largo de la línea
del puerto y que encierra numerosos rincones en su recorrido.
Actualmente,
gracias a la construcción de la Nueva Rambla, la ciudad
ha recuperado un entorno de esparcimiento para sus habitantes,
que se extiende a lo largo de la misma, de Norte a Sur,
y que ha supuesto la realización de un proyecto que comenzó
a principios de los años 80, y que ha acercado los barrios
al centro de la ciudad, antes separados por la existencia
de esta Rambla, ahora convertida en Parque.
Almería
es una ciudad eminentemente tranquila, habitada por unas
gentes amables y muy hospitalarias. Sus fiestas mas emblemáticas
son la Feria de Agosto, coronada por la festividad de
la Virgen del Mar y la Semana Santa, de gran tradición
y singular belleza.
Por
último, destacar las hermosas playas de se integran en
la ciudad de Almería a lo largo del barrio del Zapillo,
con una gran tradición pesquera, y que confieren a este
lugar una gran belleza, en la que cabe destacar sus hermosas
puestas de sol. Sin duda Almería es una ciudad para pasear
y perderse por sus calles y sus parques, respirando de
su tranquilidad y el carácter afable y hospitalario de
sus gentes.